El goleador de River se vio afectado por una fatiga muscular y Gallardo decidió no arriesgarlo en el Superclásico. Mora jugó en su lugar.
Marcelo Gallardo metió mano en la delantera casi sobre la hora del encuentro, aunque no se trató de una decisión táctica: Lucas Alario, víctima de una fatiga muscular, fue preservado y no estuvo ni siquiera en el banco de suplentes, de manera que el acompañante de Sebastián Driussi en la ofensiva fue Rodrigo Mora.

Se preveía que el goleador santafesino fuera una baja sensible para el Millonario, que prefirió cuidarlo con vistas al choque del próximo sábado con Lanús por la Supercopa Argentina. Sin embargo, Rodrigo Mora estuvo a la altura y fue una de las figuras.

El uruguayo registraba buenas participaciones ante el Xeneize en anteriores clásicos de verano. Y le sumó otro capítulo de lucimiento a esa racha personal

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