Andújar era la segunda opción para Guillermo Barros Schelotto. Fue la primera para River, Independiente y varios equipos de México. Ninguno pudo moverlo de La Plata: el integrante del plantel finalista en el Mundial de Brasil 2014 decidió quedarse en el club por cuestiones afectivas.
En este escenario, el nombre de Agustín Marchesín quedó más sólido que nunca. No hay apellido más claro para el entrenador que él: lo conoce de su etapa en Lanús, sabe de sus condiciones técnicas y considera que no tendrá problemas en encargarse del arco de Boca. Sin embargo, el problema es la dificultad de la negociación. Santos Laguna, club dueño del pase del arquero, pidió U$S 5.000.000 por transferir al oriundo de Tres Arroyos. Y el contrato del "1" es muy alto para el fútbol argentino: debería sacrificar dinero para concretar el arreglo.
La otra opción que comenzó a sonar este lunes es Franco Armani. El arquero de Atlético Medellín apareció como una chance, pero un mes atrás renovó su vínculo con el conjunto colombiano, lo que complicaría su arribo. Además, si gana la Copa Libertadores, se quedará para disputar el Mundial de Clubes.
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