Barcelona, con Lionel Messi mirando todo desde
el banco de suplentes y tras la caída por 4-0 en la ida, prolongó
su agonía con otra derrota aplastante ante el Bayern Münich, que lo
goleó por 3-0 en el Camp Nou y selló su pasaje para la final de la Champions
League.
Arjen Robben (ST 3m), Gerard Piqué -en contra- (ST 27m.) y Thomas Müller (ST
30m.) convirtieron para el equipo alemán, que el 25 de mayo enfrentará
al Borussia Dortmund de su país en la definición del máximo certamen
europeo de clubes.
Gran parte de las esperanzas del Barcelona estaban depositadas en Messi.
Sin embargo, el crack asistió a un nuevo Waterloo de su equipo como un
espectador más. Una molestia muscular llevó al entrenador Tito Vilanova a
tomar la decisión de preservarlo. Se esperaba su ingreso en el segundo tiempo,
pero la tempranera conquista de Robben sepultó las expectativas.
El desarrollo marcó una continuidad con los acontecimientos de la ida. La
pelota fue del Barcelona y las mejores situaciones para el Bayern, que gozó
nuevamente de altísimos rendimientos individuales, tales los casos de Bastian
Schweinsteiger, Müller, Frank Ribery y Robben.
Los alemanes absorbieron a Iniesta y a Xavi y lastimaron al
fondo local en cada ataque. Los goles llegaron en el segundo tiempo y sirvieron
para consumar una ventaja humillante. La serie ya estaba sentenciada desde
mucho antes.
La involución que viene sufriendo el Barcelona en los últimos tiempos tuvo su
corolario en una derrota humillante. ¿Habrá sido el fin del reinado más
brillante de la historia del fútbol?