Los murmullos no paran de hacerle marca personal al entrenador de Tigre, Ricardo Caruso Lombardi, quien el domingo protagonizó otra noche de furia en Victoria.
Al frente de un equipo que no encuentra rumbo, los cuatro costados del estadio del Matador se hacen escuchar cada vez que pueden. Ayer, tras el empate ante River, Caruso Lombardi tuvo un entredicho con un par de plateístas que pidieron su renuncia.
Una derrota 3 a 0 frente a Vélez, tropiezo 3 a 1 contra Patronato y ayer igualdad en uno con River. Los resultados en Victoria no sólo no le dan por completo la derecha al entrenador del Matador sino que, además, los que acuden al estadio José Dellagiovanna lo cuestionan y piden por su cabeza.
Y, cuando le pusieron un micrófono delante, fue gráfico para expresar esa bronca: “Me tienen los huevos llenos, están todo el día puteándome. Aparte están todo el partido, si vos me decís son 10 minutos… no, todo el partido. Llega un momento que te pudren, te aburren, no miran el partido. ¡Dejá de hinchar los huevos!”.
Consultado sobre si va a dar un paso al costado, fue contundente: “No, no me voy a ir, yo me debo mucho al presidente y a la comisión. Trajimos lo mejor que encontramos, seguro nos falta ese cachito, pero no tenemos suerte ni para hacer goles de penal. Es una cosa de locos”.
comentar