El partido se planteó, de entrada,como un duelo de estrategias. Porque Central, mantuvo su identidad, a partir de la marcha positiva que lleva en el torneo local, y así, mantuvo a Nery Domínguez como único volante central, Montoya y José Luis Fernández fueron por afuera, mientras que el juvenil Lo Celso (con un gran futuro) fue el enlace con Larrondo y Marco Ruben.
Del otro lado, Diego Cocca buscó variantes en la formación de Racing para disimular la ausencia de Gustavo Bou, su as de espada en el ataque. Entonces, buscó en 4-1-4-1, una actitud más combativa en la mitad de la cancha, aunque ello dejó sin tanto auxilio al Tanque Mariano Pavone en la zona ofensiva.
A los dos conjuntos les costó ocultar sus miedos a que un error les cueste un tanto para el rival. Por eso, faltó atrevimiento y audacia en las individualidades. Y dentro de ese panorama, las primera llegadas mostraron a Racing apostando fuerte por las acciones de pelota parada, mientras que Central insistió, sin pausa, en las salidas rápidas, por los costados. Los de Avellaneda avisaron con un cabezazo de Lollo y una buena triangulación por derecha, porque tras los contactos de Noir y Pillud, el taco de Pavone, que tenía destino de un compañero, fue interceptado por un defensor rival, cuando se encendía la alarma. Y los de Coudet acercaron peligro con una proyección de Pablo Alvarez, con el perfil cambiado, y una llegada a fondo de Marco Rubén.
La mejor de Racing a la media hora, un centro de Acuña y cabezazo de Nicolás Sánchez en el palo. Y antes, Central tuvo una clarísima, con un contraataque de Montoya, que habilitó a Larrondo, quien falló en sus dos intentos, primero ante Saja y luego con una salvada milagrosa de Cerro, sobre la línea. Hasta que cuando se terminaba el primer capítulo, Lo Celso desbordó a Videla por izquierda y colocó el centro perfecto, para que Marco Ruben ,con los ojos bien abiertos y anticipando a los dos centrales rivales, la mandó al fondo del arco de cabeza.
En el complemento, Racing cambió de lado a sus extremos, con Noir por la izquierda y Acuña por la derecha, y adelantó sus líneas, exhibiendo mayor ambición, mientras que Central se sintió cómodo en la postura de esperar atrás, para salir de contraataque.
Para la última media hora, Cocca dejó de lado las especulaciones y mandó a Romero y Milito a la cancha, y allí hubo dos buenas intervenciones de Manuel García, para ir abajo, a los pies de Lollo, y para quedarse con un zurdazo aéreo de Grimi, mientras que en una salida rápida, José Luis Fernández habilitó a Marco Ruben, pero a su definición, de zurda, le faltó fuerza, ante Saja.
Pero los de Cocca ya no tenían respuestas físicas ni anímicas para revertir la historia, y encima, se quedaron con diez por la expulsión de Nicolás Sánchez, que le dio duro, sin compasión, a Marco Ruben, y Beligoy ni pensó en la amarilla, y le mostró directamente la roja. A los de Avellaneda, no les salió ni el tiro del final, con un remate de Milito que sacudió el palo, y Central hizo la diferencia con la calidad de Lo Celso y la contundencia de Marco Ruben, para ganar el pasaje a la final de la Copa Argentina.