Luego de tres años, la Justicia santafesina firmó el dictamen para disolver el Órgano Fiduciario que gobernaba Colón de Santa Fe producto de la aplicación de la Ley de Salvataje Deportivo, por lo que la Comisión Directiva recuperó sus “plenas facultades”.
Así lo resolvió el Juzgado de la undécima nominación en lo Civil y Comercial de Santa Fe, luego de que se firmaran los últimos dos acuerdos con acreedores que se habían presentado en 2014, cuando el médico Eduardo “Lalo” Vega asumió la presidencia.
Ahora, bajo el mandato de José Vignatti, se resolvió la “extinción del fideicomiso de administración al que se encuentra sometido el Club Atlético Colón, restituyendo a la Comisión Directiva las plenas facultades que por estatuto le corresponden”.
De igual forma, en el dictamen, la Justicia resolvió: “Disolver el Órgano Fiduciario que sólo continuará con las facultades necesarias para dar cumplimiento a las instancias residuales derivadas del presente, cesando, en cambio, sus empleados en forma inmediata y definitiva”.
En su momento, el juez Gustavo Ríos determinó crear un órgano fiduciario que se encargue en un término de 3, 6, 9 o 12 años en liquidar el pasivo y continuar con las actividades de la institución. Los bienes de Colón quedaron resguardados en un fideicomiso de administración.
Según trascendió, para poder salir del Salvataje Deportivo, el presidente Vignatti depositó alrededor de 30 millones de pesos.
“Hemos hecho todo lo que nos pidieron, pero obviamente son cuestiones judiciales y lleva su proceso. Creemos que estamos en condiciones como aquel estudiante que entrega su prueba, estamos esperando ver cuántos puntos sacamos”, había anunciado Vignatti.
En ese sentido, se ilusionó con que la salida del Salvataje Deportivo permita introducirse en el mercado de verano para reforzar el plantel del “Sabalero”.
“Siempre lo dije, es una parte del proceso deportivo, al haber más agilidad en contrataciones, libertad de gastos para un sector u otro, hoy el fútbol profesional requiere vértigo, se logra con una maquinaria bien aceitada para no perder tiempo en cuestiones judiciales y papelería que a veces retrasan el trabajo. Una independencia económica que implica manejar los recursos de manera adecuada”, finalizó.
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