El conjunto de Turín igualó 0 a 0 en el Olímpico ante Roma y se convirtió en el primer equipo italiano en ganar el título y copa en cuatro temporadas consecutivas. Además, estiró la hegemonía en Italia.
A falta de una jornada para el final de la Serie A, la Juventus aventaja en cuatro puntos al Nápoli que derrotó 2-0 a la Sampdoria.
La Juve necesitaba un solo punto para garantizarse el título sin esperar a que el Nápoli deje puntos en Génova. En este contexto, con la presencia de Paulo Dybala y Gonzalo Higuaín, el conjunto italiano logró un extraordinario éxito.
El dúo es la estrella del equipo y como tales son los más criticados cuando los resultados no acompañan. Tras un comienzo de curso extraordinario, Dybala cayó en su rendimiento de tal manera que acabó en el banco y luego recuperó la titularidad en el tramo decisivo. Higuaín, por su parte, conoció a comienzos de año una racha de mala puntería ante el arco contrario.
Sin embargo, los dos delanteros metieron goles decisivos. Dybala ante la Lazio en los últimos segundos que dio al equipo el liderato del campeonato en marzo y el marcado por Higuaín en San Siro ante Inter.