El Manchester City, campeón nacional en 2012, cierra sin gloria su temporada, dejando escapar esta última oportunidad de salvar el año con un título. El técnico Roberto Mancini podría terminar con este sabor amargo su etapa al frente del club, si se confirman los rumores de la prensa británica, que apuntan a un próximo relevo.
Para el Wigan, 18 en la liga inglesa y en zona de descenso, esta victoria supone el mayor éxito de sus 81 años de historia y recompensa los esfuerzos de Martínez, un entrenador que ya había captado la atención de todos en su anterior etapa en el Swansea, al que había ascendido a la élite.
El nuevo campeón de la Copa inglesa tiene el español como una de las lenguas principales en su vestuario. Este sábado jugó en Wembley con el paraguayo Antolín Alcaraz, el hondureño Roger Espinoza y los españoles Joel Robles y Jordi Gómez.
En el lado de los derrotados quedaron, entre otras figuras, el español David Silva y los argentinos Sergio Agüero y Carlos Tevez, además del expulsado Zabaleta.
El autor del gol del Wigan fue un jugador poco acostumbrado al protagonismo, Ben Watson, que había comenzado el partido como suplente. Su remate de cabeza en el 90+1 entró por méritos propios en la historia del club.
"Esto es increíble. Los compañeros estuvieron fantásticos, se lo merecen. Salir y marcar el tanto de la victoria en la Copa de Inglaterra es un sueño para mí", comentó.
El Wigan sucede en el palmarés del torneo al Chelsea, campeón en 2012 y en cuatro de las seis últimas ediciones. En esta temporada, los Blues habían sido eliminado en las semifinales por el Manchester City.