Barcelona cerró una sorpresiva incorporación en el mercado de pases europeo: le robó al PSG a Shane Kluivert, el hijo del mítico Patrick Kluivert, que tiene nueve años y ya se entrena en La Masía, después de que su padre se alejara como director deportivo del club parisino.
El chico, que se mudó con su familia a Barcelona, ya firmó contrato con Nike, tiene una cuenta de Instagram con 146.000 seguidores y en YouTube hay 45.000 personas suscriptas a su canal. Sus videos son increíbles: se lo ve pequeño pero habilidoso e inteligente con la pelota.
No es el único Kluivert que se inclinó por el fútbol. Justin, de 18 años, juega en el Ajax de Holanda y debutó en primera en enero de este año. También tienen mucho talento, aunque de Shane se espera todavía más.
¿Será mejor que ellos?
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