Las autoridades de Gales tomaron una histórica determinación para preservar la seguridad de los espectadores en la final de la Champions League. El partido del sábado entre Real Madrid y Juventus se disputará con el techo cerrado, con el objetivo principal de ataques terroristas provenientes de drones.
"Hemos revisado nuestra planificación en respuesta a los últimos informes de inteligencia", explicó un vocero policial, a días para el compromiso, respecto al motivo de la decisión. El contexto, a su vez, ayudó: la capital de gales está cerca de Manchester, donde la última semana el ISIS puso una bomba en las afueras del Manchester Arena, donde estaba cantando la artista Ariana Grande.
Además del techo retráctil, que marcará un hito —la primera final de Champions League que se juega bajo techo—, habrá más de 6000 efectivos de seguridad, cámaras en lugares estratégicos, como estaciones de trenes o en las puertas de acceso al estadio, para un control de público de escaneo facial.
Lo sí que habrá a pesar de las especulaciones de los últimos días son los fan zones. Cada hinchada tendrá su rincón para juntarse a vivir la previa, partidos de estrellas y la "Trophy experience", donde los hinchas se pueden sacar fotos con el trofeo.