El mandatario fue claro. No le gustan que le peguen cuando tiene la pelota. Pierre Nkurunziza, presidente de Burundi encarceló a dos oficiales por "maltrato" en un partido de fútbol que organizó.
El hombre tiene un equipo propio que se llama "Haleluya FC" y, habitualmente, viaja por el país jugando al fútbol con equipos de la zona. Además, intenta llevar la religión a diferentes puntos de su nación. Esta vez, el 3 de febrero, su equipo enfrentó a un conjunto de la ciudad norteña de "Kiremba".
Según relató la BBC, cada vez que hay partidos los rivales juegan despacio. Pero esta vez, un grupo de refugiados congoleños que estaban en el equipo "atacaron cada vez que tenía el balón y lo hicieron caer varias veces". Es decir, cada vez que tenía la pelota, lo iban a buscar, lo presionaban y le pegaban patadas para sacarle la pelota.
Por eso, el administrador de Kiremba Cyriaque Nkezabahizi y su asistente, Michel Mutama, fueron encarcelados. La BBC cita a la agencia de noticias AFP que, además, agrega: "Los cargos fueron conspiración contra el presidente".
El presidente Nkurunziza estuvo implicados en un informe (en 2017) que decía que se habían cometido crímenes de lesa humanidad en su país.
comentar