Fueron ocho juegos por Copa Libertadores y uno por Sudamericana. Da igual la competencia porque el resultado se repite: los hinchas de Boca se van de la cancha con una sonrisa, felices, con tres puntos —o una clasificación— en el bolsillo. De hecho, jamás quedó eliminado ante un representante ecuatoriano.
El primero en visitar La Boca fue Deportivo Quito, en 1965. Boca, esa noche, goleó por 4-0. A El Nacional les tocó ir dos veces, en las ediciones del '00 y '02, ambas por fase de grupos: la primera fue 5-3 para el local, y la siguiente ganó 2-0. A Deportivo Cuenca lo venció 3-0 y 1-0 en 2005 y 2009 respectivamente. Contra Barcelona de Guayaquil jugó en 2003, con victoria 2-1 y 2013, por la mínima, 1-0. La visita de Emelec, en '02, terminó 1-0 para Boca. Y Liga de Quito, el único que lo enfrentó por Copa Sudamericana, cayó 4-0.
El jueves, para volver a meterse en una final de Libertadores, necesita ganar 1-0. Un gol de Independiente del Valle lo obliga a hacer al menos dos: con el 2-1 van a penales, y si gana 3-1 clasifica. Necesita, solamente, que el patrón se repita. Que la excepcionalidad no lo sorprenda.
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