
Era una posibilidad que la dirigencia venía manejando y ayer avanzó a morir. Es que a Mauricio Pellegrino esto de no ver caritas nuevas le preocupa bastante por más que sabía donde se estaba metiendo antes de poner el gancho. Así fue que Independiente propuso adquirir el total de la ficha del jugador (cincuenta tiene el Tijuana el resto el propio Pellerano), la cual cuenta con una cláusula de salida de un millón de dólares.
Según trascendió el Rojo propuso un plan de pagos el cual contempla tres cuotas. En principio, en la primera y segunda, Independiente se compromete a desembolsar doscientos mil dólares (una en septiembre de este año y otra en marzo de 2016) mientras que una tercera por seiscientos mil recién en junio del año próximo. El contrato se extendería hasta junio de 2017 con la opción a un año más y el contrato del jugador ya estaría arreglado con su hermano quien es el representante.
También se debe definir la llegada de Jorge Ortiz (ayer volvió a entrenarse junto a sus compañeros en Lanús) y hoy sería el día clave.