El Celeste se imponía 1-0, con gol de Sambueza a los 18 minutos del primer tiempo; pero Barbona, a los 60, y Vera, a los 82, revirtieron el marcador en La Plata

Ganar después de ocho presentaciones sin alegrías, exime al protagonista, en este caso Estudiantes, del camino recorrido para lograrlo. Floja actuación, zozobras ante Temperley, un gol en contra y otro con rebotes, pero triunfo y festejo.

La primera radiografía del partido mostró a un Estudiantes entusiasmado y resuelto a plantar la bandera del protagonismo, adueñándose de la mitad de la cancha, con presión y movilidad. Ante esto, Temperley se sintió incómodo, obligado a desdoblar su esfuerzo para equilibrar presencias y con pocas posibilidades de hacerse del balón y ensayar avances elaborados.

Más preocupado por controlar los bríos del local, el Celeste cedió la iniciativa pero no pasó mayores sobresaltos, más allá de un par de apariciones poco claras de Vera. Dentro de ese contexto, sobre los veinte minutos Temperley tuvo un arresto de claridad a la salida de un lateral, controló Dinenno, abrió a la derecha para Sambueza quien ingresó a toda velocidad y sacó un derechazo terrible que dejó sin reacción a Silva sobre el primer palo.

Estudiantes acusó recibo del golpe porque ahora, todo lo trabajoso que le resultaba tratar de generar peligro, ahora cobraba carácter de urgente. Pero no sólo no tuvo chances claras para empatar, sino que antes del descanso, Temperley tuvo un par para aumentar: Esparza remató desviado entrando libre por la izquierda y Gil Romero se la pellizcó a Dinenno cuando estaba listo para definir.

No se despertó Estudiantes cuando empezó el segundo tiempo. La pelota era del visitante y Silva le tapó un mano a mano a Dinenno que pudo ser definitorio. Pero el Pincha, casi sin querer, se encontró con el empate: centro de Marchioni desde la izquierda, cabezazo pifiado de Barbona y toque de Bogino desviando la pelota contra su propio arco. Y ya sobre el final, cuando la igualdad parecía inamovible, Vera -con gran definición- anotó el segundo, tras un pase bárbaro de Cerutti que recibió la pelota tras un rebote fortuito. Así lo ganó Estudiantes que hizo muy poco, pero lo festejó mucho.


      Embed



      Embed