Desde que inició la racha ganadora, River solventó sus objetivos con un nivel defensivo altísimo. Hasta la séptima presentación oficial padecía, además de malos resultados, inconvenientes en la última línea. El DT metió muchos cambios y recibió 8 goles en su arco y consiguió apenas un triunfo.
Pero luego todo dio un vuelco y en los 8 juegos que siguieron le anotaron dos goles, contra Belgrano y Defensa, y hace 4 partidos que mantiene su valla en cero. El dato no es poca cosa porque esa tranquilidad es la que le permite no perder la paciencia en ofensiva, donde si bien le cuesta más, a la larga tuerce la historia.
La defensa, con Montiel, Maidana, Pinola y Saracchi, más Ponzio y las manos de Armani, fueron ante Boca el puntapié inicial. Si bien hubo retoques y rotación, ese buen funcionamiento no cambió, incluso ante Central, donde de todos ellos sólo jugó Saracchi.
Las claves: además de lo que viene atajando Armani, la dupla Pinola-Maidana se afirmó desde aquel partido con Patronato que ganó River sobre la hora. Pero ese partido fue el primero de la dupla -sólo descansó ante Central- y ese recorrido le dio a River mucha seguridad defensiva. Los números lo explican claramente.
Contra Emelec volvió a suceder lo mismo: la línea de fondo sufrió poco y, cuando se descuidó, ahí estaba Armani para resolver el inconveniente. Como cuando le sacó el mano a mano a Marlon Jesús en el primer tiempo y otro sobre el final del encuentro. Por eso, para que a River le hagan un gol el rival debe batallar mucho.
Y si bien en esta Copa Libertadores 2018 no había podido ganar, sabía que a partir de esa solidez defensiva tarde o temprano iba a sumar de a tres para encaminar la clasificación, que podría llegar incluso con anticipación. Un triunfo el jueves que viene, de local ante el propio Emelec, ya lo dejaría con la mira en la fase definitoria, que se jugará luego del Mundial.
Como si fuera poco, el jueves en Guayaquil Pinola también apareció para gritar su segundo tanto en el semestre, y así iniciar el camino hacia un triunfo que vale mucho más que tres puntos.
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