El Xeneize volvió a los entrenamientos con presencia de socios invitados y cuando finalizó el ensayo, el DT se acercó a sus fieles de todas las edades a firmar autógrafos, camisetas, fotos y videos con mensajes a familiares o amigos. Una mañana feliz en la vuelta al trabajo pensando en el clásico del domingo ante Racing

El hincha de Boca ve a Guillermo Barros Schelotto y se vuelve loco, tenga la edad que tenga. El amor por el DT y ex jugador que le dio -y le sigue dando- tantas alegrías al club trasciende las generaciones. Niños y niñas, adolescentes, adultos, abuelos y abuelas, todos quieren acercarse a él.

Sea cual sea el motivo, lo ven venir y enseguida se genera ese éxtasis inexplicable que recorre el cuerpo cuando aparecen esos seres especiales. Algunos para agradecerle por lo que hizo cuando tenía la 7 en la espalda, otros por lo que está haciendo ahora desde que es el DT azul y oro. Hay quienes simplemente quieren darle la mano. También están los que buscan una foto; grabar un vídeo con un saludo; firmar una camiseta, una servilleta, o lo que sirva para tener en casa algo de su ídolo.

WhatsApp Image 2017-11-14 at 13.17.08 (1).jpeg
Foto: Hinchas en la práctica.
Foto: Hinchas en la práctica.

Este martes, en el retorno a la actividad de Boca ya pensando de lleno en el clásico del domingo ante Racing, Guillermo volvió a ser venerado de cerca por un público que presenció el entrenamiento en el predio de Casa Amarilla.

Una vez que finalizó el ensayo en la cancha 3 del Complejo Pedro Pompilio, el Mellizo se acercó a los socios invitados que estaban trenzados en el alambrado y que observaban cada detalle de la práctica xeneize.

WhatsApp Image 2017-11-14 at 13.17.07 (1).jpeg
Foto: <a href=Guillermo Barros Schelotto." id="305212-Libre-1922979781_embed" />

"Guillelandia"

Con el "Guille, maestro, Melli, chapita, Guillermo" de la gente como música de fondo, el técnico de Boca se paró frente a la montaña de hinchas -de todas las edades-, que esperaba por él bajo un sol que rajaba las cabezas de los presentes. Y él, con una sonrisa gigante, les dedicó un buen rato a sus fieles.

Se tomó su tiempo, sin halos demagógicos. Primero saludó de manera general al tumulto, firmó más de 20 camisetas, grabó saludos de cumpleaños y mandó besos a familiares de hinchas que están en otras provincias, entre otros mensajes. Se copó.

Embed

En el medio del griterio pero con vibras de amor, los nenes jugaban por todos los rincones del pasillo de Casa Amarilla, una señora le grita: "Guille, guille, fírmame. Es para mi nieto que se llama Guillermo en homenaje a vos". Directo al corazón del DT de Boca.

WhatsApp Image 2017-11-14 at 13.17.07.jpeg
Foto: Hincha fans de Guillermo
Foto: Hincha fans de Guillermo

Embed