La falta de resultados suele desnudar las internas que se viven dentro del club. Y si esa disputa tiene como protagonistas a las tres personalidades más importantes de un equipo, el desenlace resulta difícil de pronosticar.
En las últimas horas, una nueva interna (y van) parece haber salido a la luz en Boca, por un tema más que importante: el contrato de Carlos Bianchi.
Todo empezó el domingo pasado cuando el dirigente xeneize Marcelo London aseguró que después de Bianchi, tanto Guillermo Barros Schelotto como Martín Palermo seguramente tendrían chances de dirigir a Boca.
La respuesta no tardó en llegar, y el que salió a defender al Virrey fue nada menos que Juan Román Riquelme.
"¿Guillermo y Palermo? Todos los de ese grupo sabemos que a algunos les va a costar más que a otros dirigir. Sabemos las reglas, pero el tiempo pone todo en su lugar. Si los dirigentes son inteligentes le van a renovar el contrato a Bianchi por ocho años más. Yo voy a estar contento de verlo de mi casa como hincha. Bianchi es el único DT que ganó cuatro veces la Copa Libertadores. Puede darse el lujo de salir último cada seis meses y hay que aplaudirlo igual", disparó Román.
Las palabras del ídolo resonaron en Brandsen 805, y Daniel Angelici recogió el guante: "Sin títulos es muy difícil renovar, aunque sea Bianchi. Sabemos que es un ídolo y nos ha dado muchísimas alegrías, pero acá los que decidimos somos los dirigentes. Siempre decimos que el club está por encima de todos: dirigentes, jugadores y cuerpos técnicos", lanzó el presidente.
La discusión no es antojadiza: después de un año de trabajo, y salvo un milagro en las últimas tres fechas del torneo Inicial, el saldo de la tercera vuelta de Bianchi a Boca tiene más cuentas en el debe que en el haber.
Anteúltimo en el torneo Final, eliminado en cuartos de final de la Copa Libertadores, afuera de la Copa Argentina a manos de All Boys, casi 50 lesionados, y un rendimiento lejos del ideal son elementos que están lejos de los días de gloria que el Virrey y Boca supieron disfrutar de la mano.
Y hay un dato que es crucial en la discusión: si bien el contrato de Carlos Bianchi es hasta diciembre de 2015, hay dos cláusulas de rescisión que pueden interrumpirlo antes. Una, la que le da la potestad al técnico a dejar su cargo en cada final de año, y otra, la que habilita a la dirigencia a cortar la relación el 30 de junio de 2014.
Como si fuera poco, el contrato de Juan Román Riquelme vence justo en junio del año que viene, y pese los mensajes públicos que el 10 ha dado en los últimos días, Angelici anticipó que se sentarán a negociar una renovación recién el año próximo.
Lo cierto es que, con el éxito cada vez más lejos, con la casi certeza de que Boca y Bianchi verán la próxima Copa Libertadores por televisión, por primera vez surgen dudas sobre la continuidad del Virrey en el Xeneize. Algo que saca a la luz los cortocircuitos puertas adentro del club, que pese a la llegada del entrenado más exitoso de la historia, nunca se apagaron.
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