Colón atraviesa la peor crisis institucional de su historia y, como si fuera poco, cuatro de sus jugadores de las divisiones inferiores protagonizaron un escándalo contra tres jugadores de la Primera de Unión, cuyos nombres no trascendieron.
Los futbolistas se agarraron a las trompadas en la calle, más precisamente en inmediaciones de Avenida Freyre al 2.500, y debieron ser separados por la Policía, que secuestró a uno de ellos una réplica de una pistola 9 milímetros.
Los hechos sucedieron cerca de la medianoche y los siete protagonistas de la gresca fueron detenidos. Se les labró un acta por contravención al Código de Faltas Art. 64 y 110, consignaron los medios locales.
Los jugadores primero cruzaron insultos y luego se fueron directamente a las manos. Un patrullero que pasaba por el lugar advirtió la situación y actuó en consecuencia.