Antes de viajar rumbo a Nueva Yersey, en Estados Unidos, donde se alojará durante la fase de grupos, la manguera de dos camiones de bomberos empaparon el avión a modo de buena fortuna y suerte para el rendimiento del equipo.
El famoso "jogo bonito" quiere su reaparición en la cancha. Después varios años de un notable bajo nivel, la selección de Brasil va en subida y el sueño por la sexta crece cada vez más. La cultura del país vecino, empapada de fe y la creencia religiosa, trasciende al fútbol; tanto, que para llenar de buena suerte y fortuna a los futbolistas, hicieron una especie de "bendición" gigante antes de partir hacia los Estados Unidos, rumbo al Mundial 2026.
Sí, un hecho insólito y original que muestra el gran deseo del país más grande de Sudamérica por galardonarse con otra estrella y extender así su chapa del más campeón de la historia mundialista.
De noche, en el aeropuerto, toda la delegación que acompañará esta misión y con Carlo Ancelotti a la cabeza estaban a bordo de un avión enorme que ya había comenzado su desfile de preparación al despegue. Afuera, dos camiones de bomberos, uno por cada lado.
De sus mangueras gigantes salieron los chorros de agua que empaparon todo el transporte, desde la nariz hasta la cola, y las alas enteras. Una bendición digna de un país futbolero y creyente.
La Canarinha jugará su último amistoso previo al torneo frente a Egipto el próximo 6 de junio, en el estadio Huntington Bank Field ubicado en Cleveland, Ohio. Su estadía durante la fase de grupos será en Nueva Jersey, ciudad en la que debutará en el Mundial frente a Marruecos el 12/6 en el MetLife Stadium.
El segundo partido lo jugará ante Haití el 19, en el Lincoln Financial Field, de la ciudad de Filadelfia. Cerrará el grupo C con Escocia el 26, en el Hard Rock Stadium de Miami.
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