La eliminación de la competencia continental redujo el margen de error y ahora el equipo deberá enfocarse en el Clausura para asegurar su presencia internacional.
La derrota frente a Independiente Santa Fe tras el 8-7 en los penales por los octavos de final, dejó a River sin otro de sus objetivos del semestre y en una caída libre, parece, insalvable. Con la Sudamericana y la Copa Argentina fuera de carrera, el Clausura pasó a ser determinante para definir su futuro en los torneos de Conmebol. ¿El problema? Marcha casi último en su grupo.
El conjunto de Núñez conserva dos caminos para clasificarse a las competencias internacionales de 2027. Uno consiste en consagrarse en el certamen local, mientras que el otro es avanzar posiciones en la Tabla Anual, aunque esta última alternativa dependerá del puesto que consiga.
El título del Clausura representa la vía más directa hacia la próxima Libertadores. Sin embargo, el presente en el campeonato no es el ideal: River está anteúltimo en la Zona B, con cuatro puntos, y se encuentra a cinco de Gimnasia y Esgrima La Plata, que ocupa el octavo lugar y es el último que estaría clasificando.
La Tabla Anual aparece como una opción más concreta para acceder a la Sudamericana. Para la Libertadores deberá terminar entre los tres primeros, aunque podrían liberarse cupos, mientras que para el segundo torneo continental deberá ubicarse entre el cuarto y el noveno puesto.
Hoy, de todos modos, River está afuera de las posiciones de clasificación con 33 unidades. Instituto, que suma 34, es el último que estaría entrando a la Sudamericana, mientras que Belgrano, ubicado en esa zona, accederá a la Libertadores por haber sido campeón.
El panorama todavía puede modificarse porque quedan diez fechas de la fase regular del Clausura, una ventaja para el conjunto de Núñez. En ese tramo aparecen compromisos importantes, como los clásicos ante Racing y Boca, antes del cierre frente a Aldosivi. La cosecha de puntos será clave para escalar en la tabla.
Después de haber perdido la final del Apertura ante Belgrano, la Sudamericana representaba una alternativa directa para obtener un lugar en la Libertadores. La otra posibilidad era la Copa Argentina, pero el equipo quedó eliminado en los 16avos de final luego de una sorpresiva caída frente al Tiburón.
Así, el equipo tendrá que levantar su producción en el Clausura o consagrarse campeón para garantizar su presencia internacional en 2027. El objetivo había sido una de las prioridades del mercado de pases, en el que llegaron futbolistas como Thiago Almada, Ángel Correa y Nicolás Otamendi.
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