Además, Juan Román Riquelme se veía muy cansado y era otro de los que podía salir, pero a los 40' del complemento, cuando el encuentro todavía iba 1 a 0, sacó a Cristian Erbes, la figura de la cancha. Por más que para él, Boca jugó bien, desde el banco de suplentes hubo una clara indicación para resguardarse atrás y eso terminó costando muy caro. Tan claro estuvo ese planteo, que cuando igualó Argentinos, el Xeneize se acordó de atacar e inclinó la cancha, pero ya era tarde. Y claro, ¡faltaban tres minutos para el final! Si esa ambición y esas ganas de ir a buscar el segundo aparecían antes, seguramente que los tres puntos hubiesen quedado en La Bombonera, ya que el rival lo terminó igualando prácticamente sin ganas de hacerlo.