El nuevo ídolo del Rojo lleva seis goles e ilusiona a Independiente con el torneo en su retorno a Primera
Las historias que alberga el fútbol son maravillosas. En el escenario cada actor tiene la chance de ser héroe o villano, aclamado o repudiado fecha a fecha. Hay revanchas, hay sufrimiento, hay alegrías y momentos mágicos. Y Federico Mancuello es el galán de moda. No solo enamora a la platea del Rojo por su entrega y su amor a los colores sino que con sus goles también protagoniza las mejores pelis de acción.
Idolo indiscutido que pasó del destierro y la ridiculización a ser pedido para la selección. Desde las inferiores que se hablaba de un flaquito que había llegado en enero de 2004 al club proveniente de Reconquista.
Embed
Se adaptaba a varios puestos ya que pasó por lateral izquierdo, volante izquierdo, doble cinco y enganche, una posición que le sentaba bien. Y fue Pepé Santoro quien lo hizo debutar en 2008 en la derrota del Rojo ante Arsenal, pero eso será parte de lo anecdótico. En ese primer salto tuvo buenos momentos, otros no tanto, pero como el equipo no ayudaba sufrió la reprobación como todos sus compañeros del plantel.
El Tolo Gallego fue un mojón en su carrera porque lo forjó, lo desapichonó con su manera tan frontal de dar indicaciones y con algunos goles comenzó a decir presente. Después llegó la Copa Sudamericana 2010, título que atesoró por ser fanático del Rojo como toda su familia, pero llegaría un revés.
Sin chances de titularidad, cuando el DT era el Turco Mohamed tomó la difícil decisión de emigrar a Belgrano donde después de superar una lesión en el tobillo terminó jugando y madurando. Allí marcó un solo gol para regresar al Rojo que estaba bajo la tutela de Cristian Díaz.
Embed
Sabida es la historia que terminó con el Rojo cayendo a la segunda división y claramente no es difícil de imaginar que el volante (como tantos otros) fuera blanco de críticas descarnadas. Pero el volante se hizo patrón en la B Nacional: sacó pecho y fue uno de los que creció de golpe, vendió la piel en cada pelota y tuvo autoridad para afrontar cada partido. Siempre sostuvo que en primera las cosas serían diferentes y si bien jugó lesionado, logró el ascenso.
Idolo sin contrato
El despliegue del volante, a quien Jorge Almirón lo ubicó por adentro, pagó con creces desde la primera fecha con el gol ante Rafaela y un gran rendimiento. Le seguidilla de goles despertó la mirada de Gerardo Martino quien lo nombró para una posible llamada a la selección.
Pero lo más importante que transformó a Mancu en ídolo indiscutido. Sus siete goles en nueve partidos (seis consecutivos) lo dejaron cerca de superar el récord de Germán Denis en 2007 con siete consecutivos. Mancuello vive su momento de éxito, sin contrato aún de manera increíble, pero dejando la vida por la camiseta que ama.
comentar