Para los hinchas de Racing, Diego Milito es un ídolo, un héroe. Porque fue protagonista del título que en 2001 cortó una sequía de 35 años, pero tras una larga y exitosa campaña en Europa, el corazón lo llevó nuevamente a Avellaneda, y fue capitán y máximo referente del equipo que el año pasado tuvo su vuelta olímpica. Pero su imagen, va más allá de sus goles o de sus corridas adentro de la cancha, y por eso la Legislatura Porteña ayer lo distinguió como una personalidad destacada del deporte, en una ceremonia en la que el Príncipe no pudo disimular su emoción, y que lo llevó a decir que "este premio me supera".
De entrada, Roberto Quattromano, el impulsor del homenaje, le dedicó unas palabras a Milito, acompañado en el centro de la escena con Horacio Rodríguez Larreta, candidato a intendente por el PRO: "Diego volvió de Europa para ayudar a su club y cumplir un sueño, y lo logró gracias al trabajo y a la humildad que lo caracteriza. Los porteños reconocemos su trayectoria y los valores que transmite adentro y afuera de las canchas", sentenció en un salón repleto, a tal punto que hubo un centenar de hinchas que se quedaron afuera, pues sólo había capacidad para 600 asistentes, entre los que se contaron varios famosos, como Tito Pizzuti, Sebastián Saja y Claudio Ubeda. Y al margen del agasajo de la Legislatura, Racing también le entregó una plaqueta para sellar el momento, en manos del presidente, Víctor Blanco, acompañado por el resto de la comisión directiva.
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