No fue un regreso con gloria para los hinchas visitantes en nuestro fútbol argentino, porque lo que ocurrió tanto en la cancha de Banfield, donde estuvo superpoblada la tribuna de Boca, como lo sucedido en el Cilindro de Avellaneda, que fue escenario de un doble incidente, con peleas en la previa y lanzamiento de proyectiles de los fanáticos de Lanús sobre el estacionamiento local, provocando daños en una decena de autos, hace que la inquietud de mantener parcialidades de los dos equipos en los estadios, corra riesgo para el futuro, porque las autoridades de la Academia, por su lado, ya anticiparon que van a cancelar la recepción de simpatizantes de otros clubes por lo ocurrido el fin de semana.
En un comunicado de prensa, Blanco y compañía expresaron: “La Comisión Directiva lamenta los hechos violentos y de vandalismo ocurridos en el estadio Presidente Perón, tanto en la previa como durante y después del partido. Nuestra institución siempre ha demostrado buena voluntad para darle espacio al público visitante, pero entendemos que aún no están dadas las condiciones para hacerlo”, justificó.
Y luego agregó: “Por tal motivo, suspenderemos al público visitante hasta que no esté garantizada la seguridad de nuestros socios y simpatizantes”.
Es que antes del encuentro, hubo una pelea entre hinchas, con una fuerte intervención de la policía, y además el ómnibus del equipo dirigido por Jorge Almirón, fue apedreado en la entrada al estadio, aunque lo peor ocurrió al final de la tarde. Porque en una suerte de venganza a lo sucedido más temprano, un grupo de simpatizantes del Granate, se decidió a romper parte de las instalaciones de los baños de la bandeja superior del Cilindro, lo que incluyó, por ejemplo, algunos inodoros que fueron arrojados al estacionamiento, incluso, generando destrozos de magnitud en una decena de autos.
Y así la directiva de la Academia instruyó a sus abogados para certificar y cuantificar los daños ocasionados en la infraestructura del club, y además, radicó la denuncia en la comisaría 1ª de Avellaneda.
Más tarde, al llegar a la reunión de la Comisión Audiovisual que se encargó de decidir a quién cederle los derechos televisivos del fútbol argentino, el presidente de Racing, Víctor Blanco, se encontró con su par de Lanús, Nicolás Russo, en la puerta del edificio del barrio porteño de Retiro y hablaron juntos ante la prensa. El titular de Lanús contó que “lo que hay que hacer es ajustar cada día un poco más y combatir a estos delincuentes. Desde la dirigencia se hace todo lo que se puede, se pagan los operativos, evidentemente nadie vio lo que pasó en los baños”, por los proyectiles lanzados sobre los autos.
comentar