Su teoría: el rosarino tiene la cabeza puesta en el Mundial de Brasil y no en el Barcelona. Parte de su deslucida actuación en el derby ante el Real Madrid, más allá de la victoria. "¿Qué le puede estar pasando al genio?", se pregunta. "Su carácter cerrado, casi hosco, y su boca callada dan escasas pistas al respecto y obligan a analizar su psicología a partir de sus hechos y sus humores".
Más adelante, expone: "Resulta difícil entender por qué un chico que deja su casa, su barrio y su ciudad a los 13 años tiene tan afirmadas sus raíces a su suelo natal. Lo cierto, en todo caso, es que más allá de su cariño y su respeto a Barcelona, Cataluña y España, en ese estricto orden, Messi siente un amor profundo por Argentina, Rosario y Newell's, su club de origen, en este caso, con un orden indiferente".
Tras indicar que "durante mucho tiempo ese amor no fue correspondido", sentencia que Messi tiene un "reto" con "día, fecha y hasta hora determinada: 13 de julio de 2014 en Maracaná a las 16. La final del inminente Mundial es para el del Barça la conquista del Olimpo definitivo".
Y concluye: "Por eso mide y medirá cada esfuerzo, cada , cada regate. Gerardo Martino también debe saberlo. Su obligación, entonces, es adaptar el equipo a lo que será una presencia de Messi a cuentagotas durante el curso. De ahí los cambios de posición, de estilo, la aparente renuncia a determinados dogmas... El genio no está ni triste, ni incómodo. Solo que tiene la cabeza y el objetivo en otra cosa. Olvídense de Messi".
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