Otro día de bronca por las entradas en San Lorenzo. Es que anoche en el predio Lorenzo Massa del barrio de Boedo, cuando se anunció que no había más populares (otra vez se anticipó el expendio por pedido de la gente de seguridad) para el partido revancha del próximo miércoles por la final de la Copa Libertadores ante Nacional de Paraguay, explotó la indignación. Y encima empezó a conocerse por internet que ya había comenzado la reventa ofertando tickets a más de 4000 pesos. "Tenemos un estadio para 39.000 personas, no hay lugar para los 100.000 que quieren ir", dijo el vicepresidente Marcelo Tinelli en su programa de televisión, en una especie de lamento y disculpa.
Miles de hinchas de San Lorenzo hicieron colas de unas 10 cuadras en los alrededores del predio Lorenzo Massa para adquirir una entrada general para la segunda final de la Copa Libertadores. Si bien los boletos se iban a poner a la venta hoy, el expendio se anticipó y en un ratito apareció el cartelito de "no hay más entradas". Lógico: empezaron entonces los empujones y los insultos por la situación de los que no llegaron a conseguir "la preciada" entrada para ser testigo de la posible consagración del Ciclón como campeón de América. Hubo momentos de tensión en el lugar, incidentes y también corridas.
El Club San Lorenzo de Almagro dio a conocer anoche un comunicado en el que explicó que "las entradas para el encuentro de vuelta de la Final de Copa Libertadores SE ENCUENTRAN AGOTADAS", a la vez que advirtió que "por recomendación de los organismos de seguridad y para mayor comodidad de los asociados que estaban acampando desde hace dos días, el Club decidió adelantar la venta de las entradas generales que estaba prevista para este sábado".
Lo cierto es que la única esperanza para que pueda entrar alguien más en el Nuevo Gasómetro llegó de la mano de unas tribunas adicionales. Ayer mismo empezó a armarse una tribuna tubular debajo de la Platea Sur para dotar de unos 700 lugares más, con la autorización de los organismos de seguridad. Y contaría con vallas especiales y con seguridad privada para impedir que los hinchas invadan la cancha. Pero además se colocaría una reja en la tribuna visitante para que allí también se puedan ubicar hinchas del Ciclón.
A todo esto Gastón Ignacio Edreira, un hincha fanático de San Lorenzo, viajó hasta el Vaticano y en la Plaza San Pedro le pidió al Papa Francisco que el Ciclón gane la Libertadores. Cuentan que el Sumo Pontífice sonrió al escuchar el reclamo y le contó a Gastón que de chico era fanático de René Pontoni. Una historia azulgrana más en esta antesala de la gloria.i
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