Un año después, en ese mismo escenario, un error suyo sería determinante para que el Millonario le diera un cachetazo nuevo a Boca y alterara todavía más los ánimos en la Ribera. "Todo pasa, y esto también pasara... Dios tiene el control de todo!", escribió entonces en su muro de Facebook (doden, por cierto, hoy está recibiendo mensajes de apopyo y también muchos insultos).
Zárate llegó a Boca cuando tenía apenas 9 años. Jugaba en Defensores de Budge. "Un día jugamos contra Club Parque, Madoni me vio jugar y me propuso ir a Boca. Como yo era muy chico, tuve que ir al año siguiente. Así que estoy desde los nueve en el club", le contó tiempo atrás a un matutino.
Zurdo que le gusta pasar al ataque, en su momento muchos le echaron el ojo como el reemplazante ideal de Clemente Rodríguez, hasta ese momento dueño indiscutido de la franja izquierda. Y justamente sus caminos se iban a cruzar, indirectamente, en otro terreno...
Sucede que Mauro Bianchi, el hijo del Virrey, representaba a Clemente y la relación no terminó bien, a tal punto que el primero le reclamó la suma de 60 mil dólares por presunta "estafa". ¿Qué tiene que ver esto con Zárate? Que el pibe es uno de los representados del heredero del entrenador más ganador de la historia de Boca.
"Si le llego a decir a mi viejo por qué no juega tal jugador, me dice 'callate'", se despachó alguna vez Mauro al ser consultado por los jugadores de Boca que tiene bajo su ala, entre ellos Zárate y Bravo.
Anoche, post derrota, Carlos Bianchi se mostró incómodo ante la pregunta de un periodista sobre la actuación del "3", que fue realmente decepcionante (lo perdió a Rigone de la misma manera que trastabilló frente a Carbonero), y concretamente acerca de por qué no había jugado Emanuel Insúa.
"Porque jugó en Reserva ayer y parecería que lo quieren sacar a Zárate, ¿eh? Es una cosa de locos, cuando se toman con un jugador, es terrible. Jugó Insúa e hizo el segundo gol ayer, ¿no lo sabía? Un golazo hizo", se defendió Bianchi, en alusión al tanto marcado en la Reserva por el lateral que no juega en Primera por indisciplina (llegó tarde a varios entrenamientos).
"Pero podría haber concentrado...", sugirió un periodista en la conferencia de prensa, a lo que el DT arremetió: "Pero jugó 90 minutos. Imagínese que si tiene que jugar al minuto de juego, ¿cómo hace para jugar en menos de 24 horas dos partidos? Es un ser humano, ¿eh?... Bueno, ¿y la otra pregunta cuál era?...".
Bianchi tiró la pelota afuera, pero a esa altura ya todo el mundo hablaba de Zárate. En la mañana del lunes, su apellido, con y sin tilde, estaba entre los temas más comentados de la Argentina.