La apertura del marcador llegó antes de los diez minutos. La conquista de Cauteruccio no tuvo nada de raro, pero sí lo que se provocó en la popular visitante. "El que no salta se va a la B", bajó de una cabecera que pareció disfrutar casi tanto como los miles de Cerveceros que coparon el Centenario. Eso sí, el gol no se festejó.
Independiente no fue el único blanco elegido para los insultos. Los de la Academia (los de Quilmes también) se la agarraron con Julio Grondona, el Presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, a quien le dedicaron un trapo con la frase "'Grondona: vendiste el alma del fútbol", aduciendo un supuesto arreglo para que el 'Diablo' mantenga la categoría.
Otro dato curioso fue el momento en el que los futbolistas se retiraron a los vestuarios tras el final del primer tiempo. Eufóricos, los del Cervecero se rompieron las palmas aplaudiendo a los dirigidos por Luis Zubeldía, como agradeciéndoles el poco sufrimiento que les habían hecho pasar. Todo lo contrario cuando les tocó jugar el segundo tiempo del lado de sus hinchas, que los hostigaron y les reclamaron por la derrota sufrida frente al Rojo en el inicio del torneo.