El plantel de River Plate que conduce Marcelo Gallardo salió del hotel Quinta Real cerca de las 18 local (20 de la Argentina) hacia el estadio Municipal rodeado de medio centenar de hinchas mexicanos que alentaron al equipo junto a una gran bandera roja y blanca con la frase "México es de River".
Los simpatizantes de River, en su mayoría oriundos de una filial que tiene el equipo argentino en Distrito Federal, se encontraron con unos hinchas de Guatemala, otros de Puebla y un fanático panameño que desde el lunes se encuentra en la puerta del hotel.
Al grupo de hinchas extranjeros se les unió hoy un contingente de argentinos que llegaron como allegados a la dirigencia y que le pusieron algo de color a la previa de una final de Copa Libertadores sin presencia masiva de visitantes.
Ante la decisión de no venderle entradas a los hinchas visitantes residentes en Monterrey y en pueblos vecinos que tomó el presidente de Tigres, Alejandro Rodríguez, muchos de ellos pugnaron por una entrada entre los dirigentes argentinos que apenas recibieron unos 300 lugares de protocolo.
Las entradas que puso a la venta Tigres para sus socios y abonados se agotaron hace varios días y el estadio Municipal, con capacidad para 42.000 personas, apenas si mostraba 300 hinchas 'millonarios', en la zona de palcos y otros 80 que van a ser custodiados por la policía local en un corralito.
Ante esta decisión de Tigres, el presidente Rodolfo D'Onofrio tomó la misma postura y la semana próxima en el Monumental los hinchas del equipo mexicano no tendrán lugares disponibles. De este modo habrá 62.000 simpatizantes del elenco de Núñez, colmando los sectores de plateas y populares
Mientras tanto, en esta ciudad lindante con Estados Unidos, recién desde hoy se empezó a vivir un clima de final de Copa Libertadores, con muchísima gente caminando por el centro comercial y por los paseos de compras con los colores amarillo y azul que identifican a la afición de los Tigres.
Fuente: Télam
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