La calentura del riojano tenía su origen en el gol del empate del equipo de Sarandí, concretado por Julio Furch en clara posición adelantada. Claro, este no es el primer fallo en contra de su equipo...
Por todo esto, los ánimos en River estaban por el suelo tras el encuentro. Por eso, y por decisión del cuerpo técnico, ningún jugador atendió a la prensa, para no efectuar "declaraciones en caliente" (¿habrá influido que el rival fuera Arsenal?).
Otra frase de Ramón que no pudo ser registrada pero sí escuchada por algunos testigos permitiría graficar aún más las sensaciones en el vestuario "millonario": "Otra vez nos metieron la mano en el bolsillo".