Fue un partido desbordante de faltas (muchas de ellas con mala intención de ambas partes), en el que
Gonzalo Bergessio se erigió en "vengador" y fue expulsado a los 68' por un codazo al violento
Giorgio Chiellini, quien en el primer tiempo había derribado con un manotazo, sin sanción, a Pablo Barrientos.
Prueba de la tensión en el campo, que se tradujo en acciones violentas que obligaron un intenso trabajo del árbitro, fue la doble expulsión decretada en el primer tiempo contra los dos técnicos,
Antonio Conte y Rolando Maran, por una sucesión interminable de protestas. En Juventus jugaron también el uruguayo
José Cáceres, los chilenos
Arturo Vidal y Mauricio Isla, quien fue sustituído a los 65' por el ghanés K
wadwo Asamoah, lo mismo que Osvaldo, a quien reemplazó contemporáneamente
Fernando Llorente.
Para Catania, que sigue último en soledad pero con una situación agravada por la victoria de Bologna sobre Cagliari, un directo adversario en la lucha por el descenso, jugaron también los argentinos
Mariano Izco, Fabián Monzón y Sebastián Leto, entrado a los 65' por Giuseppe Bellusci.