Antes del partido de este domingo entre Lanús y River, se repitió un hecho que ya había ocurrido dos semanas atrás, cuando el Millonario visitó a Huracán: el estadio recibió una amenaza de bomba.
A raíz de esto, la Brigada de Explosivos de la Policía Federal Argentina (PFA) revisó las instalaciones y detectó que se trataba de una falsa alarma, de manera que el único perjuicio para el espectáculo terminó siendo una demora en el ingreso del público local.
El titular de Aprevide, Juan Manuel Lugones, confirmó que tras el operativo de búsqueda realizado en el estadio de Lanús, no se encontró ningún explosivo y de ese modo, la cancha "está abierta para todos".
Del mismo modo, Lugones develó que "la semana pasada en Racing-Huracán hubo una situación similar pero no la dimos a conocer. Se revisó el estadio y se jugó el partido".
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