La investigación entiende que no es casualidad que todo se dio a partir de la liberación de uno de los líderes de la facción de Lomas. Aunque tampoco descartan un conflicto interno en la barra oficial.

Otro día de pintadas intimidatorias. El barrio de La Boca amaneció con un mensaje de la barra de Boca que vive horas de tensión por una interna feroz que se puede encender de un momento a otro. Y, a pesar que en esta ocasión los empleados del club "madrugaron" y buscaron tapar todo antes que lleguen periodistas y protagonistas al lugar, este medio captó el mensaje de "que vuelva el pueblo a la cancha".

Lo cierto es que mientras el hincha común, el que es mayoría y solamente piensa en darle su aliento a los colores, están molestos por la decisión de no permitir el ingreso de hinchas visitante al Superclásico del domingo 6 en el Monumental, los violentos solamente piensan en los negocios, el dinero y el poder que implica ser el "dueño" de la tribuna oficial.

Por eso, la investigación que el mismo martes inició la Policía Federal busca definir desde donde surgieron los autores de la primera leyenda, la que indicaba que "si no hay acuerdo, habrá balas en La Boca" y, en principio se apunta a la facción disidente, la que cuenta con base en Lomas de Zamora y responde a Marcelo Aravena, justamente porque resulta muy llamativo que la misma se haya aparecido pocas horas después que el Juez de Instrucción porteño, Manuel De Campos dictara la liberación del líder, no la desvinculación de la causa, y de Walter Coronel, el dueño del Ford Focus que aparece en las grabaciones de las cámaras de seguridad la tarde del tiroteo a dos cuadras del Nuevo Gasómetro. A todo esto, la Justicia ahora tiene la lupa en la figura de Fabián Krueger, un ex primera línea muy vinculado a Rafael Di Zeo.

Mientras tanto, el último domingo en el partido ante Racing, el liderazgo de la segunda bandeja de la popular oficial siguió en manos de Cristian "Fido" Desbaux con el respaldo de todo el nutrido grupo de San Martín. A los costados del por ahora "1" se pudo observar a otros pesos pesados que también mueven mucha gente desde distintas localidades, como Virreyes, Caseros y el mismísimo barrio de La Boca, y que también, sin llegar a identificarse como disidentes, estarían en contra de algunas decisiones que tomó la barra oficial en los últimos tiempos. Y, de alguna u otra manera, lo hicieron saber.

Por eso, la policía tampoco descarta que la interna se centre en el plano oficial, y para el próximo partido de local, ante Quilmes el domingo 29 y en la antesala del Superclásico, va a armar un operativo especial para evitar cualquier incidentei