Pepa Almendra Vergara di Benedetto había desaparecido el lunes en Maldonado. Su cuerpo fue encontrado en Playa Mansa y la Justicia uruguaya investiga las circunstancias de su muerte.
El operativo de búsqueda de Pepa Almendra Vergara di Benedetto, una joven argentina de 18 años nacida en Córdoba, finalizó con un trágico desenlace. La adolescente fue hallada sin vida en la zona de la parada 5 de Playa Mansa, en Punta del Este, luego de que familiares y autoridades intentaran localizarla durante varios días.
La denuncia por desaparición se había realizado después de que sus allegados dejaran de tener contacto con ella. De acuerdo con la información brindada por la Policía uruguaya, la joven había salido de su vivienda en Maldonado y desde ese momento no se había vuelto a comunicar con su entorno.
Ante la alerta, los investigadores iniciaron un operativo que incluyó el análisis de cámaras de vigilancia públicas y privadas, además de recorridas por diferentes sectores de Maldonado y Punta del Este para reconstruir sus últimos pasos.
Durante la investigación, un conductor de ómnibus se presentó ante la Policía luego de reconocer a la joven en la búsqueda difundida. El hombre aseguró haberla trasladado y aportó información que permitió establecer parte del recorrido que realizó antes de su desaparición.
Las imágenes de distintas cámaras permitieron ubicarla en las cercanías del hotel Enjoy Punta del Este. Más tarde, registros de edificios ubicados sobre la rambla de Playa Mansa mostraron a la joven caminando por la zona costera. El seguimiento terminó en el sector de la parada 5, donde finalmente fue encontrada por personal de Prefectura.
Las primeras evaluaciones forenses determinaron que el fallecimiento habría ocurrido poco tiempo antes del hallazgo. La causa permanece abierta y continúa siendo analizada por la Justicia uruguaya, aunque los investigadores trabajan principalmente sobre la hipótesis de una muerte autoinfligida.
La joven era oriunda de Córdoba y durante parte de su vida vivió en San Javier, en el Valle de Traslasierra, junto a su madre y su abuela. Tiempo atrás se había instalado en Uruguay, donde cursaba sus estudios y mantenía una vida social junto a sus amigos.
Sus familiares la describieron como una persona tranquila, sencilla y reservada. Una de sus tías aseguró que era alguien que disfrutaba de la vida y que nunca imaginaron que pudiera atravesar una situación semejante.
“Era de esas personas que uno nunca piensa que podría hacerse algo malo a sí misma. Quería la vida, realmente la quería, pero no sabemos qué ocurrió”, expresó la familiar.
Mientras continúa la investigación para esclarecer lo sucedido, el caso generó una profunda conmoción tanto en Córdoba como en Uruguay.
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