Los usuarios de la línea ferroviaria Sarmiento mostraron ayer su fastidio por la medida gremial que provocó importantes demoras por tercer día consecutivo, al calificarla como "una falta de respeto" e "injusta" ya que los trabajadores "siempre resultan perjudicados".
"Yo vivo en Villa Luzuriaga, trabajo en el microcentro y estos días estoy tardando una hora más de lo normal para llegar y una hora y media más para volver", contó Zulma Paredes, quien a las 8.30 esperaba el servicio en la estación Liniers tras haber hecho la mitad de su viaje en colectivo. "Me parece injusto porque esto afecta a la clase trabajadora", apuntó la mujer.
Según explicaron controladores de la línea, las formaciones pasaron cada 25 minutos, una frecuencia con demoras de hasta 10 minutos respecto a la normal para ese horario de la mañana.
"Es una falta de respeto, están jugando con los pobres trabajadores que tenemos un horario para cumplir y nunca podemos llegar a tiempo porque, ya sea por una cosa o por otra, el servicio no funciona bien", aseguró Daniel Fleites, quien llegó a Liniers desde Virrey del Pino y ya estaba retrasado en su recorrido hasta el centro porteño.
"Me parece bien que protesten, pero que no afecten a los padres de familia que tenemos hijos que alimentar", agregó.
Justamente su hijo, Javier, exclamó: "Nos levantamos a las 4 de la mañana para llegar acá a las 7.30 y estar a las 8.30 en Once, pero estos días tardamos el doble o el triple".
Otra usuaria del servicio, Lidia Ganchi, de Morón, aseguró que el trabajo a reglamento que cumplen desde el lunes los ferroviarios que responden a Rubén Sobrero "nos afecta a todos" porque "no sabemos a qué hora pasa el tren y llegar a horario es una cuestión de suerte".
En la estación Haedo, Antonia Romero contó que está tardando "de media hora a una hora más para llegar al trabajo" en Once y se quejó porque "acá no tenemos ni siquiera los colectivos de la empresa que dijeron que iban a poner".
Por su parte, Guillermo Bergesio, otro pasajero, consideró que "a simple vista la medida pareciera que no corresponde mucho porque hay una idea de que ganan muy bien, y menos de esta forma que afecta sobre todo a la gente".
Los trabajadores reclaman un 40% de incremento salarial y el pago de una indemnización por el traspaso de la línea al Estado, entre otros puntos.
El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, calificó como "una locura" a la medida y dijo que los principales perjudicados "son los usuarios, a los que se les está jodiendo la vida".
Durante un acto en el que recibió 36 nuevos coches destinados al Sarmiento, el funcionario apuntó directamente a Sobrero, al que llamó "un extorsionador que está haciendo un reclamo que a él le implica recibir 300 mil pesos, y que no corresponde porque se mantuvieron todas las condiciones de trabajo, antigüedad y derechos adquiridos".
En ese marco, trascendió el video de la asamblea de delegados en la que Sobrero instó al cuerpo de delegados a "golpear y golpear hasta poner de rodillas" al Ministerio del Interior y Transporte.
comentar