El valor del billete verde en las casas de cambio y bancos oficiales, en tanto, se mantenía en los 5,10 pesos en su extremo vendedor, por lo que marcaba una brecha del 65 por ciento con el dólar ilegal.
La demanda del billete físico se disparó esta semana en el mercado negro después de que el Gobierno de Cristina Kirchner subiera del 15 al 20 por ciento el recargo a las compras en el exterior con tarjetas de crédito.
Esas medidas posicionaron al denominado "dólar turista" en los 6,12 pesos, lo que terminó de definir el tipo de cambio diferenciado propuesto por el ala más heterodoxa entre los asesores del ministerio de Economía.
Al menos unos 2,5 millones de argentinos viajeros sufrirían este año el aumento del recargo que el Gobierno impuso a los gastos con tarjetas en el exterior y a las compras de paquetes turísticos, y se espera que dejen unos 12.000 millones de pesos adicionales en las arcas estatales.