Mendoza se tiñó de luto este viernes después de que un micro chileno volcara y causara la muerte de tres chicos. Dos sobrevivientes relataron cómo fue el trágico episodio que les tocó vivir y señalaron al chofer del vehículo como el principal responsable.
Jason Contreras es un joven chileno de 18 años que viajaba junto a su mamá, Ruth Rosas, en el colectivo de la empresa Meltur que se accidentó en la ruta 7. Ninguno de los dos lograron salir del shock.
De acuerdo con lo que le contó el chico al diario Los Andes, “el bus venía muy rápido. Empezó a adelantar camiones en las curvas. La gente le gritaba que venía muy rápido”. Según narró el adolescente, “cuando pasamos la frontera, quiso adelantar a un camión. Y se tiró hacia el lado, ahí fue cuando nos tumbamos. Vi cómo se explotaban los vidrios. Todo. Después salimos y vimos a toda la gente llorando”.
Además, contó que minutos antes del vuelco, el profesor les había pedido a los adolescentes que se colocaran los cinturones de seguridad, hecho que evitó la muerte de más personas.
Su mamá, quien sufrió un golpe en la cabeza, recordó la traumática experiencia. “Quedamos todo conscientes, fue como una pesadilla de la que no nos podíamos despertar". Aún resuenan en ella los gritos de la madre de la nena que falleció.
"Apenas llegamos a Argentina el chofer quiso adelantar un camión pero le tocó un bus de frente, él se tiró a la orilla y empezamos a dar vueltas. Quedamos todos colgados, no podíamos salir y fallecieron tres que iban con nosotros", concluyó.
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