Los festejos del tradicional carnaval porteño continuarán hoy y mañana con 26 tablados en distintos barrios por donde desfilarán más de un centenar de murgas al son del bombo con platillo, junto con los shows musicales previstos en algunos corsos, mientras se prevé extenderlos hasta el primer fin de semana de marzo a raíz de las suspensiones que hubo por razones climáticas.
Los organizadores expresaron fuertes expectativas de una masiva concurrencia a las celebraciones del dios Momo teniendo en cuenta que el primer fin de semana fueron suspendidas por lluvia al igual que el domingo último.
Por ese motivo, prevén la extensión de los festejos hasta el 4 y 5 de marzo, tras ‘los cuatro días locos’ de carnaval del fin de semana que abarca el 25 y 26 de febrero más los feriados de lunes y martes, el 27 y 28.
Los corsos comienzan a las 19 y se extienden hasta las 2 de la madrugada hoy y hasta la medianoche mañana.
Las fechas para el primer fin de semana de marzo “se pidieron a la Dirección General para poder reprogramar los corsos que fueron suspendidos por lluvia y así poder evaluar a las murgas”, dijo ayer Silvia Coca, coordinadora del Programa Carnaval Porteño, dependiente del Ministerio de Cultura del gobierno de la Ciudad.
Durante los carnavales, las agrupaciones son evaluadas por un jurado de la comisión de Carnaval que las califica en distintos rubros, como baile, percusión, escenario, canciones, fantasía e indumentaria, para definir su participación en los festejos del año siguiente.
Por su parte, uno de los delegados de la Comisión de Carnaval, Carlos Díaz, precisó que el pedido de extender los festejos surgió de las agrupaciones de carnaval, con las que “nos reunimos el lunes pasado por la preocupación que teníamos por las suspensiones, donde asistieron representantes de unas 100 murgas, y elevamos esa propuesta a las autoridades”.
Los festejos comenzaron, según la programación, el primer sábado y domingo de febrero, pero las condiciones climáticas impidieron su realización en tres de las cuatro fechas pasadas, y sólo hubo corsos el sábado último.
“El sábado pasado el corso explotó de gente”, señaló Díaz, organizador del corso de Maza y Belgrano en el barrio de Boedo, y director de la murga La Gloriosa, quien añadió que la percepción general de los murgueros y corseros es que hubo en general una presencia masiva de los vecinos en los corsos.
Unos 15 mil artistas populares serán quienes desplieguen este fin de semana su baile alocado, sus patadas armónicas al aire y sus temblequeos mientras desde el escenario, presentadores, coros y solistas, hablen en sus glosas y en sus canciones de crítica, con humor y sátira, de la realidad política y social, mientras suenen bombos con platillo, guitarras, redoblantes y repiques.
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