Desde el brote de la epidemia de Covid-19 hasta el presente, este grupo religioso y las agencias de medios bajo su administración han estado utilizando constantemente la pandemia para lanzar rumores y deshonrar a China y la Organización Mundial de la Salud

La epidemia inesperada del COVID-19 ha demostrado a la gente de una manera casi trágica y dolorosa que los destinos de toda la humanidad están unidos y nadie puede mantenerse alejado porque el virus es el enemigo común de toda la humanidad, sin importar la raza o la situación social.

En la actualidad, algunos países con medidas estrictas de prevención y control se encuentran en una situación relativamente buena: no se ha reportado ningún nuevo caso de transmisión local durante varios días continuos y se ha recuperado gradualmente el orden de producción y vida, lo que ha traído confianza y esperanza a otros países para superar el coronavirus.

Sin embargo, desde el brote de la epidemia hasta el presente, un grupo llamado Falun Gong y las agencias de medios bajo su administración han estado utilizando constantemente la epidemia para lanzar rumores y deshonrar a China y la Organización Mundial de la Salud. La motivación detrás de la indignidad merece cierta consideración.

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En efecto, sobre Falun Gong todos deberían saber que, en apariencia, se denomina a sí mismo un grupo religioso pero esencialmente es un culto anticientífico y contra la humanidad. Li Hongzhi, el fundador de Falun Gong, se proclama Dios y Buda, afirmando que “creer en Falun Gong y recitar conjuros pueden eliminar el mal y curar la enfermedad”. Por lo tanto, exige que sus seguidores se opongan a la medicina moderna.

Según estadísticas incompletas, debido a su demagogia, más de 1700 adictos a Falun Gong murieron en la China continental entre 1992 y 2002, incluidos más de 300 suicidios y más de 1400 por rechazo al tratamiento médico.

Bajo la situación epidémica, la secta de Falun Gong aprovecha el temor del público al virus desconocido para promover “la bendición de Dios Buda” y “la ley de la fe” en Internet, incluso instiga a sus seguidores a salir y difundir que Falun Gong puede curar el coronavirus e inmunizar a la gente. Este comportamiento no es solo anticientífico también pone obstáculos al trabajo de prevención y control de la epidemia.

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En julio de 1999, como la doctrina y concepción de Falun Gong han constituido un grave riesgo para la sociedad, el gobierno chino lo prohibió de acuerdo con la ley y lo declaró como un culto ilegal. El Ministerio de Seguridad Pública de China emitió una orden de arresto para detener a Li Hongzhi que huyó a los Estados Unidos.

En este sentido, Li Hongzhi, mostró su hostilidad contra China y utilizó su gran influencia en los seguidores de Falun Gong para maldecir y calumniar al gobierno chino. Para sobrevivir, se puso bajo la dependencia de las fuerzas occidentales anti-china y se convirtió en su herramienta política.

Para alimentar la opinión pública, la organización de Falun Gong incluso estableció grupos de medios a gran escala para atacar al respecto específicamente al gobierno chino. Por lo tanto, Falun Gong también tiene el propósito político de oponerse al gobierno chino y aún más satisfacer a algunas fuerzas internacionales que se encuentran en contra de China, ganando así respaldo del mundo occidental.

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Ya sea que China se encuentre con desastres o con celebraciones festivales, Falun Gong creará todo tipo de ruido para perturbar y denigrar. Hacer rumores aprovechando el desastre no es más que la manifestación de su mala intención. Estos rumores son tan pobres que pueden ser desmentidos fácilmente.

Sin embargo, como la metáfora de un experto en anti-herejía, hay algo llamado “máquina lanzadora de pelotas de ping-pong” que se puede enviar una pelota continuamente a diferentes velocidades, diferentes direcciones, diferentes puntos de colocación y diferentes ángulos de rotación, y los medios de Falun Gong son como una máquina lanzadora de rumores, no importa si recoges la pelota o no, ni importa cómo la golpeas, te las sigue lanzando allí sin parar aunque juegas maravilloso.

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