Será en Salta y sólo para los casos de violaciones. Los doctores podrán negarse por objeciones de conciencia, pero los hospitales deberán realizar la práctica
Por un pedido del Ministerio de Salud provincial, los hospitales salteños deberán informar si cuenta con personal para detener un embarazo en los casos de violencia sexual y quiénes se negarán por decisión personal.
De acuerdo con lo que informó el diario El Tribuno, el objetivo de la medida es ganar tiempo cuando lleguen a los nosocomios este tipo de casos en los que las víctimas de violaciones quieren interrumpir su embarazo.
El protocolo se elaboró después de que la Corte Suprema de Justicia nacional resolviera que se puede interrumpir el embarazo sin autorización judicial cuando es producto de una violación.
Vale mencionar que la semana pasada, el Gobierno de la Provincia publicó en el Boletín Oficial una guía sobre los procedimientos que deberían aplicarse en el sistema sanitario a las mujeres abusadas.
En el documento se establece que los profesionales de la salud pueden negarse a practicar un aborto por posicionamientos personales aunque expresa que es responsabilidad de los directivos garantizar que la práctica se realice en no más de cinco días.
No obstante, en el caso de que todos los médicos de un plantel expongan objeciones de conciencia, el nosocomio debe realizar el aborto sin derivar a la paciente en tanto cuente con un servicio ginecológico y la complejidad necesaria.
No obstante, el Ministerio de Derechos Humanos del gobierno provincial aclaró que la solicitante tendrá que presentar una denuncia penal o declaración jurada sobre la violación que padeció para poder acceder al aborto.
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