Gracias a la terapia realizada, la pequeña mejoró notablemente su calidad de vida, pero para continuar con la evolución, Guillermina tiene que viajar de nuevo a Boston la primera semana de mayo.
El año pasado, la familia de Guillermina presentó un reclamo administrativo en el que se reconoció que no podía operarse en el país ni que tampoco podía continuar con su tratamiento. En ese momento, la obra social Asociación del Personal Superior de la Organización Techint (APSOT) fue tajante: no le iban a cubrir el tratamiento.Como consecuencia, hicieron un amparo judicial para que le reconocieran los gastos médicos. Pasaron meses enteros y la respuesta de la justicia parecía no llegar. "No teníamos demasiadas esperanzas pero presentamos todos los papeles que acreditaban la continuidad del tratamiento en el exterior. Sabíamos que hay más amparos de salud perdidos que ganados", confesó.
Pero la contestación llegó esta semana. El cuerpo médico forense envío la respuesta y el juzgado Civil y Comercial Federal 7 dictó sentencia: Guillermina tenía derecho a la continuidad del tratamiento de por vida en Estados Unidos y la obra social debía hacerse cargo.
"Es un fallo histórico, inédito, súper contundente, que echa por tierra que lo que necesita Guille no se trata de una locura nuestra. Para nosotros fue un día de fiesta cuando nos enteramos de la resolución", reafirmó categórica.
"Los médicos tienen que hacerle un nuevo cateterismo y esperan poder solucionar las lesiones residuales de la cirugía anterior", precisó la madre, quien explicó que el objetivo principal es retrasar lo máximo posible la chance de un posible trasplante de corazón.
"La vez pasada recibí un mail de los médicos hablándome de un plan a 20 años. Cuando ellos me hablaban que Guille iba a ser adulta y que iba a tener hijos, casi me agarra un ataque. No lo podía creer", agregó emocionada.
Ella sabe que todavía hay un largo camino por recorrer, pero le basta ver la sonrisa de su hija para darse cuenta que todo vale la pena. "Muchas aspiraciones personales y cosas que creía que necesitaba quedaron de lado en función de lo más importante que es que estamos vivos. Con todo lo que pasó pudimos aprender a mirar el valor de las pequeñas cosas. Tengo mucha fe que Dios nos va a acompañar", concluyó.
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