El Servicio Meteorológico emitió un cese del alerta por vientos fuertes y lluvias intensas, aunque en Luján, Salto, San Antonio de Areco, Pergamino, Arrecifes, Pilar y Campana los vecinos siguen afectados.

Una sudestada que llegó a su pico máximo a primera hora de la mañana de ayer generó distintas complicaciones en varios puntos de la costa bonaerense por el desborde del Río de la Plata, mientras que seguía siendo crítica la situación en distritos de la zona norte de la provincia pese al descenso de las aguas. Según consignó el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli hay dos mil evacuador y cuatro mil autoevacuados, aunque en total, unas 10 mil personas se encontraban afectadas por las inundaciones. Los distritos más afectados continuaban siendo Luján, Salto, San Antonio de Areco, Pergamino, Arrecifes, Pilar y Campana.

En el partido de Lobos, se derrumbó ayer un puente sobre el río Salado, como consecuencia de la crecida de las aguas. El puente, emplazado sobre un camino de tierra, comunicaba las localidades de Elvira y Ernestina.

A pesar de las inclemencias provocadas por la sudestada y una nueva lluvia que se registró en la mañana de ayer, comenzó a registrarse una lenta bajante en distritos del norte de la provincia, duramente golpeados por la crecida de ríos y arroyos. En la tarde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un cese de alerta por vientos fuertes y por lluvias intensas para la zonas afectadas por las inundaciones. "La intensidad de las precipitaciones ha decrecido y se prevé un mejoramiento de las condiciones entre la noche de hoy y la madrugada del viernes, por lo que se determina el cese de alerta", informó el organismo. El cese del alerta por lluvias intensas abarcaba al norte de la provincia de Buenos Aires, sur y centro de Entre Ríos y sur y centro de Santa Fe.

En tanto, el cese del alerta por vientos fuertes tenía un área de cobertura a la costa sudeste de la provincia de Buenos Aires, extremo sudeste de Entre Ríos, y zonas costeras, y Delta del río Paraná.

En la zona de Quilmes, el nivel del agua del río alcanzó una altura de 2,95 metros y penetró unas 400 metros en el interior de la costa, mientras que algunas familias tuvieron que ser evacuadas. Durante la mañana, fue constante el trabajo de personal de Defensa Civil del municipio y los bomberos, con camiones y grúas. A esa hora la combinación del viento sudeste con la marea alta en el río provocó altura en toda la costa bonaerense. La crecida también causó situaciones problemáticas en otros puntos de la costa como en Tigre y San Fernando, donde varias calles quedaron anegadas.

También, a pesar de que se registraban lluvias, comenzó a bajar el agua en zonas críticas del norte provincial como en Luján, donde la altura del río estuvo en 4,32 metros, a las 8:00 de este jueves, lejos de los 5,43 que había alcanzado en la noche del martes, y a las 16:00 registró 3,97 metros para seguir con una tendencia a la baja.

En esa localidad, unas 500 personas permanecían evacuadas, mientras se contaban en miles los afectados. Otro de los puntos complicados seguía siendo Salto, donde el intendente local, Oscar Brasca, advirtió por la mañana que eran 680 los evacuados, mientras los afectados llegaban a cinco mil. El jefe comunal dijo que en su distrito se hicieron obras y adjudicó las inundaciones a incidencias como "la siembra directa que hace que los campos sean menos permeables y las grandes construcciones en la ciudad". "Lo que pasó en Salto fue igual a lo que pasó en La Plata en 2013", señaló el intendente al comparar las inundaciones en su ciudad de este año con las que provocaron medio centenar de víctimas fatales en la capital provincial.

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