El fenómeno astronómico podrá observarse durante la noche del 27 y la madrugada del 28 de agosto. El momento de mayor cobertura será cerca de la 1:12.
La noche del 27 de agosto y la madrugada del 28 ofrecerán uno de los fenómenos astronómicos más llamativos del mes: un eclipse lunar parcial que hará que la Luna adquiera tonos rojizos y cobrizos durante su paso por la sombra de la Tierra.
El evento, conocido popularmente como “Luna de Sangre”, podrá verse desde distintos puntos de la Argentina. A diferencia de un eclipse solar, no representa ningún riesgo para la vista y puede observarse directamente, sin necesidad de utilizar anteojos especiales.
El fenómeno se produce cuando la Tierra se ubica entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre el satélite natural. En este caso, el eclipse será particularmente profundo: cerca del momento de máxima cobertura, aproximadamente el 94% del disco lunar quedará dentro de la umbra terrestre en Buenos Aires.
El característico color rojizo aparece porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre, se desvía y alcanza la superficie de la Luna. Por eso, durante el eclipse, el satélite puede adoptar diferentes tonalidades, desde el rojo intenso hasta el cobre y el naranja oscuro.
En nuestro país, el fenómeno comenzará a desarrollarse durante la noche del 27 de agosto. La primera etapa será la fase penumbral, cuando la Luna ingrese en la zona más tenue de la sombra terrestre. Este cambio será difícil de distinguir a simple vista.
El momento más interesante llegará durante la fase parcial. En Buenos Aires, el punto máximo está previsto alrededor de las 01:12 del 28 de agosto, cuando aproximadamente el 94% del disco lunar estará cubierto por la umbra.
La fase parcial finalizará cerca de las 02:50, cuando la Luna comience a abandonar la zona de sombra más oscura. Luego continuará la etapa penumbral, hasta completar el eclipse.
Para disfrutarlo mejor, se recomienda buscar un lugar con poca contaminación lumínica y buena visibilidad del cielo. No es necesario contar con equipamiento especial: el fenómeno podrá observarse a simple vista, aunque unos binoculares o un telescopio permitirán apreciar con mayor detalle los cráteres y las tonalidades que tomará la superficie lunar.
También será importante estar atentos a las condiciones meteorológicas de cada localidad, ya que la presencia de nubes puede dificultar o directamente impedir la observación.
El plenilunio de agosto también es conocido tradicionalmente como “Luna de Esturión”, una denominación vinculada con comunidades originarias de América del Norte que asociaban esta época del año con la pesca de ese pez en la región de los Grandes Lagos.
Así, el cielo volverá a ofrecer un espectáculo astronómico destacado durante agosto, luego del eclipse solar ocurrido el pasado 12 de agosto. En esta oportunidad, la protagonista será la Luna, que durante varias horas atravesará la sombra de nuestro planeta y ofrecerá una de las postales más atractivas del calendario astronómico.
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