Desde el gobierno rechazaron la utilización política del suicidio del jubilado en la sede del ANSeS: sostienen que el titular del organismo, Emilio Basabilvaso, se comunicó con la familia y que ésta le contó que la víctima estaba deprimida a causa de la muerte de unos amigos, que se dirigió al local a cumplimentar un cambio de domicilio y que cobraba un haber $28 mil pesos y una pensión.
Sin embargo, el hecho disparó el interrogante de hasta dónde beneficia la Reparación Histórica -una política que hoy es utilizada como herramienta de campaña electoral- a la tercera edad en un contexto de inflación y quita de beneficios sociales.
El abogado previsional Christian González D’Alessandro coincidió en que “no hay que politizar este triste episodio” pero no dudó en afirmar que los jubilados están peor que hace dos años.
“La medida alcanzó a 1.012.000 beneficiarios y no a los 2.500.000 que esperaban, con aumentos de $700 en promedio. Y el año pasado perdieron un 12% de poder adquisitivo por la inflación y la quita de medicamentos gratuitos”, graficó.
En el oficialismo insistieron en que ayer abundaron los comentarios de tono electoralista para emparentar las políticas oficiales con la suerte del pensionado marplatense y reseñaron que el jubilado cobraba, al mismo tiempo, un haber beneficiado por el reajuste automático y una pensión.
Enfatizaron que la iniciativa ejecutada el año pasado a través de la ANSeS ha permitido una suba del 31% para más de un millón de beneficiarios y cientos de cobros del reajuste retroactivo. A fines del año pasado un alto funcionario consultado por la demora en la aparición de los “brotes verdes” en la economía, había estimado que por la Reparación Histórica los jubilados volcarían en 2017 al mercado interno unos $100 mil millones.
González D’Alessandro no ha percibido ese vaticinio y remarcó: “El 70% de los jubilados son pobres. De los 3.500.000 que cobraban la mínima de $6394, sólo 500 mil obtuvieron las mejoras”.
comentar