El sacerdote Julio César Grassi afirmó que "la mentira tiene un sillón en la acusación, la ocupa el fiscal (Alejandro) Varela que miente delante de la gente, sobre todo ahora que hay medios" y añadió: "no amenacé nunca a nadie, lo único que hice fue ayudar".
El cura, condenado por abuso sexual y corrupción de menores, dijo en la sede de los tribunales de Morón que "no mando patoteros a amenazar a nadie, no tengo ninguna cuenta bancaria. La pericia dice que no tengo rasgos de pedófilo, nunca falté a las citaciones de la Justicia y siempre me sometí a proceso".
El sacerdote, en plena audiencia, explicó que el fin de la Justicia es la resocialización y fue así que sostuvo: "estoy lejos de los chicos de la Fundación, pero estoy cerca de su alimentación, de dedicarme para que tengan salud, de mantener la fundación...".
Grassi sostuvo que existe una "campaña mediática llevada a cabo por el Grupo Clarín" para que "el Tribunal terminara sancionándome" cuando no hay ninguna razón real para que -a su juicio- lo haga.
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