El arzobispo de Buenos Aires presidió la misa central frente a la Basílica. Lo hizo en el cierre de la tradicional caminata, que convocó casi dos millones de fieles en la previa a la llegada del Papa León XIV a la Argentina.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezó este domingo la misa central de la Peregrinación a Luján frente a la Basílica. La ceremonia marcó el cierre de la tradicional caminata desde el santuario de San Cayetano, que en su 52º edición convocó a una multitud de fieles.
En un duro mensaje, García Cuerva aseguró que "las heridas de la intolerancia suturan y se está infectando el alma del pueblo". Y continuó en esa línea: "Nuestra Patria tiene abrazos pendientes, abrazos solidarios ante tanta indiferencia".
"Cuando caminamos juntos, no le damos lugar a los discursos de odio", subrayó García Cuerva, que destacó la presencia multitudinaria de peregrinos. "Nadie vino solo. En cada paso trajimos a nuestras familias, a los amigos, al vecino que la está pasando mal, al conocido que perdió el trabajo, a los enfermos, a los que nos pidieron que rezáramos por ellos", expresó.
“Así como nos curamos las ampollas, queremos, Madre, curar los vínculos entre nosotros. Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal supuran, y parece que se está infectando el corazón del pueblo. Por eso es tiempo de unirnos. Si la Virgen María, la Virgen de Luján, nos abraza a todos, es imposible mirar al otro con desprecio, porque el otro es mi hermano”, añadió el arzobispo.
Al igual en los últimos años, la celebración se realizó en un altar montado en la Plaza Central, en el horario en que se preveía la llegada de miles de peregrinos.
La Peregrinación coincidió con los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís. "Que interceda por nosotros, que nos enseñe a abrazar a los que piensan distinto, a los más necesitados, a los excluidos, a todos los argentinos. Porque, más allá de nuestras legítimas diferencias, somos hermanos, hijos de un mismo padre del cielo. Que esta Peregrinación sea, entonces, una escuela de fraternidad para nuestro país, que se está preparando para la visita del Papa León XIV", señaló García Cuerva.
Y en el cierre de la misa central, expresó: "Que María nos enseñe a respetarnos, a perdonarnos, y a dialogar con todos; que dejemos de descalificar al hermano, de ser indiferentes con el que sufre y de dar lugar al odio entre nosotros, porque hemos experimentado en Luján que, en su abrazo maternal, nos reconocemos hermanos".
De acuerdo con los organizadores, esta edición de la Peregrinación a Luján fue una de las manifestaciones de fe más populares de la historia. Se estima que casi dos millones de personas recorrieron los 60 kilómetros desde el barrios porteño de Liniers hasta la localidad bonaerense.
La caminata multitudinaria se llevó a cabo cuando resta casi un mes para la llegada del Papa León XIV a la Argentina. "Su presencia impulsa a muchos a salir, porque creo que estamos todos entusiasmados con su visita", resaltó García Cuerva, el último sábado, en el santuario de San Cayetano. "Todavía no arribó y ya están pasando cosas lindas", agregó.
Bajo el lema "Madre, en tu brazos nos reconocemos hermanos", la Peregrinación contó un amplio operativo que incluyó hospitales móviles, ambulancias, puestos sanitarios, efectivos policiales, controles de tránsito, personal de Defensa Civil, baños químicos, puntos de hidratación y espacios de asistencia para los caminantes.
Alrededor de 6.000 voluntarios participaron de las tareas de acompañamiento y contención de los fieles a lo largo de todo el recorrido.
El operativo fue coordinado entre distintas áreas del Gobierno bonaerense y organismos nacionales. El Ministerio de Seguridad reforzó la presencia de efectivos policiales, mientras que el sistema de salud dispuso unidades móviles para atender emergencias y brindar asistencia médica.
Por su parte, Trenes Argentinos puso en marcha un esquema especial de refuerzos entre las estaciones de Moreno y Luján para facilitar el traslado de los peregrinos. El servicio contempla decenas de frecuencias adicionales durante el fin de semana, especialmente para acompañar el regreso de los participantes tras las celebraciones.
Asimismo, la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) informó que desplegó un operativo especial de provisión de agua potable mediante 12 camiones cisterna distribuidos a lo largo del trayecto, con el objetivo de abastecer a los fieles durante la caminata.
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