Andrea Vázquez contó a Diario Popular su dramática historia y que sus criaturas fueron “secuestradas” por la Justicia para llevarlas a la casa de quienes ellos mismos llaman El Monstruo, o sea: el padre.

La dramática historia de Andrea Vázquez comenzó hace muchos años. Médica cirujana, se casó con un colega y tuvo tres hijos. Su vida fue un infierno de violencia y los chicos no se quedaron afuera. Pero en 2009 dijo basta y lo denunció. Ocurrió cuando el hombre estrelló una botella en la boca de uno de los chicos.

Lejos de encontrar contención en la justicia, en 2012 se llevaron por la fuerza a los tres nenes y le otorgaron la tenencia al padre. La batalla legal para revertir la injusta medida es tan extensa como compleja, y hoy un tribunal de Lomas de Zamora debe resolver la situación.

En diálogo con Diario Popular, Vázquez contó que desde que sus hijos fueron "secuestrados por la justicia para llevarlos a la casa de quien ellos mismos llaman 'El monstruo'" sólo los pudo ver unas 10 horas, divididas en ocho sesiones. "Una vez, me dejaron verlos en un shopping, con un policía que me dijo que tenía preparado un calabozo para mí", dijo la mujer, en el ingreso de los Tribunales de Lomas de Zamora.

La Sala 3 de la Cámara de Apelaciones debía decidir el 19 de diciembre sobre la reversión de tenencia en favor de la doctora Vázquez, que luego pospuso para el 2 de diciembre, después para ayer y finalmente lo dejó para hoy. "No puedo creer en la justicia, más allá de que siempre tengo expectativas positivas de que todo esto se termine y yo pueda estar con mis hijos. La justicia es misógina, es patriarcal y protege a los poderosos. El tribunal que me sacó a los chicos tiene causas por mal desempeño, abuso de autoridad y un largo etcétera. Pero no les importa, se mueven con absoluta impunidad. No les importa destruir vidas", dijo Vázquez.

"Todo lo que hicieron y siguen haciendo es arbitrario. Los chicos son torturados y violentados psicológicamente. Sufren un horror permanente. Cuando los fueron a buscar a casa, aprovechando que yo no estaba, se los llevaron con decenas de efectivos policiales, con total violencia. Pedían auxilio, incluso se quisieron escapar de la casa del padre. Nadie los escuchó en todo este proceso. Hay aspectos que son irreversibles para ellos. Para mí también. Pero nunca bajé los brazos, y ellos tampoco. No hay oportunidad en que no pidan volver a casa conmigo", dijo Vázquez.

Andrea se recibió de médica a los 23 años y se casó con el padre de sus hijos tres años después. "Es un hombre poderoso, de muchos recursos, propietario de clínicas. Tiene muchos negocios importantes. Fueron años difíciles. Mis propios hijos me pedían que se fuera de casa. Pero yo naturalizaba las agresiones, la violencia extrema. Ellos nunca lo llaman papá. Le dicen 'El Monstruo'. Pero aquella vez que le partió una botella en la cara a uno de los chicos dije que no podía tolerar más esa locura. Porque ya mis propios hijos estaban en grave riesgo. Ahí me fui a la Comisaría de la Mujer y lo denuncié. Tenía miedo, pero lo hice. Logré que se fuera de casa, con una orden de restricción y visitas. Yo colaboré siempre para que se mantenga el vínculo. Me encargaba de llevarle a los nenes. Pero lo que vino después fue una pesadilla", relató la mujer.

Al recordar algunas situaciones, la médica indicó que "entraba a mi casa sin permiso, cortaba los cables telefónicos, me robó documentación privada, o se quedaba tocando el timbre durante una hora entera, mientras los chicos estaban adentro aterrados".

Los magistrados María Villaverde, Roxana del Río y Enrique Quiroga, del Tribunal de Familia 3, fueron quienes intervinieron en la causa. "Las irregularidades y barbaridades que cometieron son incontables. Siempre fallaron a favor del golpeador. Lo que demuestra la misoginia y el sexismo del Poder Judicial. Son una elite que elige a dedo, no hay concurso. No llegan los mejores", dijo Vázquez.

El 2 de octubre de 2012 la justicia dispuso un operativo para "retirar" a los tres niños, que se hizo con apoyo de efectivos del Grupo Halcón. "La Convención por los Derechos de los Niños es absolutamente vulnerada en esta causa", señaló la profesional.

El intrincado recorrido de la causa penal parece no culminar nunca. Tras una decisión de la Corte Suprema bonaerense, ahora la posibilidad de revertir la tenencia está en manos de la Cámara de Apelaciones del Fuero Civil de Lomas de Zamora. Andrea, familiares y víctimas de casos similares, realizaron un acampe en pleno hall de los tribunales hasta que salga el fallo. "Quiero a mis hijos", cerró Vázquez.



"Es demencial lo que padecen los chicos"

Juan Pablo Gallego, reconocido abogado que intervino en la causa contra el cura abusador Julio César Grassi, es el representante de Andrea en su lucha para recuperar a sus hijos. "Los casos con estas características se repiten de manera aberrante. Es demencial lo que padecen los chicos, a causa de decisiones judiciales espantosas. La Cámara de Apelaciones tiene la obligación ahora de expedirse, y por el fondo la cuestión, que es la tenencia para Andrea. No hay otra alternativa que esa", dijo el letrado a Diario Popular.

"La conducta de Andrea es intachable, antes de este proceso, durante y ahora. No hay nada para achacarle. Es una mujer ejemplar, que también es víctima de una justicia misógina y patriarcal. A pesar de todo, tenemos buenas expectativas de que se haga justicia. Esos chicos deben estar con su madre", dijo el abogado.

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