“Rage bait” hace referencia al contenido diseñado para provocar ira por ser frustrante, ofensivo o deliberadamente divisivo. Su uso se ha popularizado a medida que los algoritmos de las redes sociales han comenzado a compensar el contenido más provocador, y ciertos segmentos de usuarios han buscado impulsar el engagement y la notoriedad mediante desinformación o material basado en teorías de la conspiración.
“El hecho de que exista la palabra "rage bait" y su uso haya aumentado drásticamente significa que somos cada vez más conscientes de las tácticas de manipulación en las que podemos caer en la trampa online"; ha comentado Casper Grathwohl, presidente de Oxford Languages, en un comunicado. “Antes, internet se centraba en captar nuestra atención despertando la curiosidad a cambio de clics, pero ahora hemos visto un cambio drástico: ahora secuestra e influye en nuestras emociones y en cómo respondemos”.
Grathwohl apunta que el término de este año, unido al del anterior -"brain rot"- crean una ilustración de lo que significa ser humano en un mundo dominado por la tecnología y los extremos de la cultura online. Así, señala que mientras “brain rot” capturó el agotamiento mental del scroll interminable, "rage bait" arroja luz sobre el contenido diseñado a propósito para provocar indignación y generar clics. “Juntos, forman un poderoso ciclo donde la indignación genera interacción, los algoritmos la amplifican y la exposición constante nos deja mentalmente exhaustos. Estas palabras no solo definen tendencias; revelan cómo las plataformas digitales están transformando nuestra forma de pensar y comportamiento”, añadieron.