Los periodistas damos noticias: de las buenas y de las malas. De las graciosas, de las preocupantes… todas. Lo que nunca nos pasa es que no queramos darlas… pero hoy sí, hoy sentimos eso. Porque los compañeros del Diario Popular despedimos a uno de los nuestros. Y eso sí que nos atraviesa como un rayo, nos hace negar nuestro destino de informantes, como vano gesto de querer revertir lo inevitable. Es que falleció Hernán Rizzone, compañero de la sección Espectáculos. Una noticia inesperada porque nada hacía preverla: sufrió este domingo un ataque cardíaco fulminante que apagó su vida en un instante.
Volvía de vacaciones Hernán y este lunes iba a reincorporarse al diario. Sus últimas horas fueron felices, tras haber disfrutado su merecido descanso en Miramar junto a su mujer, Jaqueline, y el pequeño hijo de ambos, Vito. Celebró su cumpleaños 50, se levantó a desayunar y el corazón le dijo basta. No hubo nada que hacer, dejándonos con una ausencia enorme y esa ridícula sensación de que lo que más queremos puede desaparecer en un instante.
Periodista especializado en espectáculos, hincha de River y amante del teatro, Hernán fue miembro de la Asociación de Cronistas del Espectáculo y jurado en los premios Estrella de Mar. Su pasión por la docencia lo llevó a contagiar sus saberes en el Colegio Especial Arturo Gatti.
Amaba la música brasileña Hernán. Su pequeño ritual cotidiano al llegar al diario era poner un cuadrito de su ídolo musical: Cartola, a quien veneraba aún más que a sus admirados Chico Buarque y Djavan. Precisamente a Djavan lo trajo a la Argentina como productor, y logró que fuese declarado Visitante Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.
Vamos a extrañar al flaco Rizzone, a quien cariñosamente apodábamos "el rifle". Nos quedamos con su buen humor, su solidaridad, su profesionalismo, su conversa agradable y esas ganas de innovar que siempre fueron su sello. Buen viaje hacia a donde van los buenos, querido Hernán.
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