Raúl Ríos fue la víctima del insólito hecho, ocurrido en Neuquén. El coche era un Ford Falcon modelo 73 y se lo habían dejado en un depósito por conducir ebrio
Raúl Ríos fue a buscar su Ford Falcon modelo 73 a un depósito de Neuquén al que se lo habían acarreado y se llevó una desagradable sorpresa: le dijeron que su joyita ya no existía y se lo habían compactado....
El hombre contó en primera persona el hecho, que tuvo ribetes insólitos: en una cena tomó fernet, sufrió una reacción alérgica y cuando se dirigía al hospital fue demorado en un retén policial en el que le secuestraron su vehículo p
or dar positivo en el test de alcoholemia.
Según consigna La Mañana de Neuquén, Ríos se dirigió al depósito municipal con la orden judicial para retirarlo y allí le informaron que su vehículo había sido compactado por error. Encima, tiempo atrás había gastado 3 mil pesos en una transferencia.
"Me dijeron que junto a mi Falcon había otro igual y que se confundieron cuando lo metieron en la máquina. Ahora no tengo auto", se resignó.
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